miércoles, 10 de septiembre de 2014

OFRENDAS Y SACRIFICIOS



OFRENDAS Y SACRIFICIOS



INTRODUCCIÓN

Las diversas ofrendas y sacrificios que aparecen en el Antiguo Testamento eran figuras o simbolismos de la Muerte de Cristo. El hombre, como consecuencia del pecado no puede acercarse a Dios que es Santo sin que este muera, de igual manera que nadie puede mirar al sol directamente sin una protección adecuada porque corre el peligro de quedar ciego. Para que el hombre pueda acercarse a la Luz debe estar bajo la protección que le confiere el sacrificio de Cristo, el cual, con su muerte, carga sobre sí toda su maldad limpiándolo del pecado y permitiendo su reconciliación con Dios nuevamente.

Es por ello que cada vez que el hombre quería acercarse a Jehová nunca podía hacerlo si antes no realizaba un sacrificio. Si Dios aceptaba dicho sacrificio significaba que la maldad y el pecado del hombre se transfería al animal y este era sacrificado en vez de la persona. En caso contrario, si no era aceptado el sacrificio el hombre moría. La razón de que Jehová no aceptara algunas ofrendas o sacrificios era porque Él veía las intenciones del corazón, y en muchos casos estas no eran correctas o no se realizaban conforme a las instrucciones establecidas.

Esto nos viene a decir que sin Cristo no hay remisión de pecados, solo si creemos y aceptamos que su sacrificio en la cruz es suficiente para limpiarnos y perdonarnos podremos llegar a restaurar nuestra relación con Dios. De igual manera que en el Antiguo Testamento, los animales, mediante su sacrificio cargaban con el pecado del hombre, realizándose estos de manera contínua, ahora con un único Sacrificio, la muerte de Cristo y su resurrección, tenemos acceso al perdon de nuestros pecados y a la reconciliación con nuestro Padre.

Los estatutos relativos a los sacrificios estaban muy relacionados con la purificación y santidad del pueblo, con ellos se pretendía establecer un marco legal a fin de que el hombre pudiera tener acceso a Dios.

"Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréris santos, porque yo soy santo..." Levítico 11: 44

La razón de los sacrificios era sustituir al hombre por el animal y el fin de los mismos la expiación del pecado.


 SACRIFICIOS Y OFRENDAS DEL PUEBLO DE ISRAEL EN EL TABERNÁCULO

Libro de Levítico


                                                                  

HOLOCAUSTO

De olor grato
OFRENDA DE CEREAL u oblación
De olor grato
OFRENDA DE PAZ

De olor grato
OFRENDA POR EL PECADO
De expiación
SACRIFICIO POR CULPA
De expiación
ELEMENTOS
(La sal era imprescindible en todos los sacrificios y ofrendas, y los animales sin defecto)
-Ganado vacuno, ovejuno, cabras o aves (tórtolas o palominos) machos sin defecto
-Sal
-Flor de harina con
aceite e incienso y sal.

-Tortas cocinadas de flor de harina, aceite y sal

Prohibida la miel y la levadura.
-Ganado vacuno, ovejuno o cabras (sexo indistinto)
-variedad de panes y sal
1. Becerro: Sumo Sacerdote y congregación.
2. Macho cabrío: El gobernante
3. Cabra o cordero hembra: miembros del pueblo.
4. Ave: pobres
5. Flor de harina: muy pobres
Carnero o cordero
ACOMPAÑADA DE LIBACIÓN (derramado sobre el sacrificio u ofrenda)
-Libación de vino y aceite a partes iguales




ACOMPAÑADA DE OFRENDA DE HARINA
-Sin levadura

Con y sin levadura


DONDE SE PRESENTABA LA OFRENDA
Delante de la Puerta del Tabernáculo, al lado norte del Altar donde se quemaban los sacrificios
Al Sacerdote
Delante de la Puerta del Tabernáculo, al lado norte del Altar donde se quemaban los sacrificios
Delante de la Puerta del Tabernáculo, al lado norte del Altar donde se quemaban los sacrificios
Delante de la Puerta del Tabernáculo, al lado norte del Altar donde se quemaban los sacrificios
QUIÉN PONÍA LAS MANOS SOBRE EL ANIMAL
El ofrendante

El ofrendante
El que pecare o los ancianos si se trataba de la congregación
El que pecare
QUIEN LO SACRIFICABA
El ofrendante. Excepto ofrendas nacionales y los sacrificios de aves.

El ofrendante
El que pecare o los ancianos si se trataba de la congregación
El que pecare
QUIÉN LO DESOLLABA Y TROCEABA
Los sacerdotes o levitas

Los sacerdotes o levitas
Los sacerdotes o levitas
Los sacerdotes o levitas
DONDE SE ARROJABA LA SANGRE DEL ANIMAL: TAREA DEL SACERDOTE UNGIDO


como dijo Jehová en la pascua: “Veré la sangre y pasaré de vosotros” (Ex 12:13)
Era rociada alrededor sobre el Altar.
La de las aves era exprimida en la pared del Altar. El buche y las plumas echará junto al Altar, hacia el oriente en lugar de las cenizas.

Rociada alrededor sobre el Altar.
Por el pecado del Sacerdote ungido o el pueblo: 7 veces en el Velo del Santuario y en los
cuernos del Altar del Incienso. El resto se echaba junto al Altar del Holocausto.

Pecado de un jefe o persona del pueblo: la sangre sobre los cuernos del Altar del holocausto y el resto a los pies del mismo.
El sacerdote untaba los cuernos del Altar del Holocausto con la sangre y el resto se derramaba junto al mismo.
LO QUE SE QUEMABA EN EL ALTAR
Todo menos la piel
Una porción de flor de harina, aceite e incienso. Si el oferente era el sacerdote se quemaba entera.
Riñones, grasa de los intestinos, ijares, entrañas, hígado y cola del cordero.
Riñones, grasa de los intestinos e ijares, entrañas, hígado y cola del cordero.
Riñones, grasa de los intestinos, ijares, entrañas, hígado y cola del cordero.
LO QUE SE QUEMABA FUERA DEL ALTAR



Cuando el sacrificio era por el pecado del S. Sacerdote o del Pueblo se quemaba fuera todo lo que no se había quemado en el Altar.

PORCIÓN PARA EL SACERDOTE
La piel del animal

El que rociaba la sangre le correspondía la espaldilla derecha (ofrenda elevada).
El que rociaba la sangre se quedaba el animal para alimento.
El que rociaba la sangre se quedaba el animal para alimento.
PORCIÓN PARA EL SUMO SACERDOTE

El resto que no se quemaba era comido por el sacerdote y sus hijos varones
El pecho del animal (ofrenda mecida) con sus hijos e hijas.


PORCIÓN DEL OFRENDANTE Y FAMILIA


El resto era para la persona que ofrecía y su familia.


TIPO DE ALIMENTO

Santísimo. Lo comerían en el Atrio
Santo. Se podía comer en cualquier lugar limpio (no impuro). Se comía en el mismo día, lo que quedaba se quemaba.
Santísimo. Lo comerían en el Atrio
Santísimo. Lo comerían en el Atrio
PROPÓSITO DE LA OFRENDA
-Era un acto voluntario de adoración.
-Para expiación de pecados no intencionados en general.
-Para expresar devoción, consagración y rendición completa a Dios
-Adoración voluntaria, reconocimiento de la bondad de Dios y sus provisiones. Devoción a Dios.
Comunión con Dios.
-Acto voluntario de adoración, acción de gracias y comunión (incluía cena de comunión).
Ofrenda para la expiación de pecado involuntario específico. Incluía confesión de pecado y la purificación de la inmundicia.
Esta ofrenda era un mandato de parte de Dios para expiación del pecado involuntario y requería purificación de lo inmundo, restitución del daño y un 20% en multa.



SIMBOLISMOS, SIGNIFICADOS Y CURIOSIDADES:


LA VARIEDAD EN LAS OFRENDAS Y SACRIFICIOS: 

Los holocaustos de olor grato, así como las ofrendas para la expiación del pecado iban desde el sacrificio de un becerro hasta una ofrenda de flor de harina. Aunque en apariencia el primero era de un precio muy superior al segundo, todos eran igualmente válidos. La razón de esta diferencia era porque los muy pobres no podían ofrecer algo tan caro para su economía, y esto nos habla de que para Dios no hay pobres ni ricos, su salvación y perdón es para todos cuantos quieran acercarse a Él, sin diferencia de su condición social, económica, raza o sexo. El sacrificio de Cristo abre una Puerta para que todos podamos acceder a su perdón, salvación, y relación con Dios. 


EL HOLOCAUSTO: 

A diferencia de las demás ofrendas, el holocausto era consumido enteramente por el fuego sobre el altar, representando la total consagración a Dios de quien ofrecía el sacrificio; de todos los sacrificios este era el más perfecto. El termino “holocausto” significa “lo que sube”, así, el humo y las llamas que subían eran como perfume agradable a Dios. La expresión “olor grato a Jehová” era una forma de expresar que a Dios le agradaba la ofrenda. Al igual que en el holocausto se ofrecía a Dios en olor grato, así es el sacrificio del creyente cuando se consagra por entero a Cristo.

1.Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
2.No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:1


Cada mañana y cada tarde delante de la Presencia de Jehová, en la Puerta del Tabernáculo, era ofrecido un cordero en holocausto, como recordatorio perpetuo de su consagración a Dios. Esto nos habla de que el cristiano verdadero ha de renovar su entrega a Cristo cada día.

8.Habló aún Jehová a Moisés, diciendo:
9.Manda a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana; el fuego del altar arderá en él.
10.Y el sacerdote se pondrá su vestidura de lino, y vestirá calzoncillos de lino sobre su cuerpo; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas de sobre el altar, y las pondrá junto al altar.
11.Después se quitará sus vestiduras y se pondrá otras ropas, y sacará las cenizas fuera del campamento a un lugar limpio.
12.Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz.
13.El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará. Levítico 6: 8-13



OFRENDA DE CEREAL U OBLACIÓN: 

"Oblación" en hebreo significa "acercamiento", estas ofrendas no eran de animales sino de productos de la tierra. Normalmente no se presentaban solas sino acompañadas en las ofrendas de paz y en los holocaustos.

El ofrendante daba lo mejor de lo que tenía, reconociendo la generosidad de Dios. Así debe ser nuestra actitud para con Dios, dar lo mejor de nosotros mismos, sin mezquindad, con la seguridad de que nunca nos faltará la provisión diaria.

El propósito de estas ofrendas era la adoración y comunión con Dios.

OFRENDA DE PAZ: Ofrenda voluntaria. La mayor parte del cuerpo del animal sacrificado era comido por la persona que lo ofrecía y sus familiares e invitados en señal de comunión entre Dios y el hombre.

Como era voluntaria se podía aceptar indistintamente que el animal fuera macho o hembra, pero no podía ser ave. El pecho del animal era elevado y mecido por el sacerdote delante de Jehová para dedicárselo a El. Los sacerdotes tomaban su parte que era el pecho y la espaldilla derecha.
Aunque este sacrificio incluía la idea de expiación, su significado más grande era más bien el de reconciliación con Dios.

Tres clases de sacrificio de paz:
    -Acción de gracias. Expresaba agradecimiento por una bendición. Levítico 22:29
    -Cumplir un voto. Levítico 22:21
    -Ofrenda voluntaria para expresar amor a Dios. Levítico 2:21

El sacrificio de paz se cumplió en Cristo. 

Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,
aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Efesios 2: 14-16


OFRENDA POR LA CULPA:

Esta ofrenda era muy parecida a la del sacrificio por el pecado, y era ofrecida cuando la persona violaba los derechos de Dios o de su prójimo, por ejemplo, descuidarse en el pago del diezmo, robar, defraudar...etc. La persona que ofendía y quería ser perdonado debía confesar su pecado, restituir el daño y añadir una quinta parte como multa, además de realizar el sacrificio del carnero o cordero sin defecto como señal de arrepentimiento y de responsabilidad.



OFRENDA POR EL PECADO: Esta ofrenda era para limpiar los pecados cometidos por ignorancia y yerro, incluyendo faltas tales como rehusar a testificar contra un criminal delante de un tribunal o jurar a la ligera.

Como no todos tenían la misma responsabilidad y conocimiento se establecieron diferentes grados según quien fuera el ofrendante:

- El sumo sacerdote o la congregación tenian que ofrecer un becerro, el animal más costoso.

-El gobernante o jefe ofrecía un macho cabrío.

-Una persona del pueblo una cabrita u oveja.

-Los pobres dos tórtolas o dos palominos.


-Los muy pobres una medida de harina que era quemada 

sobre el altar. 


El propósito de estas ofrendas era el de expiar las faltas, por lo que no se permitía comer de la carne del animal sacrificado al oferente, pero si se le daba una parte al sacerdote.

Cuando el pecador era el mismo sacerdote, entonces no se le daba parte del animal sacrificado, se quemaba todo el cuerpo del animal, de esta manera se evitaba que el sacerdote se beneficiara de su propio pecado comiendo de lo ofrecido.

DÍA DE LA EXPIACIÓN: Era el día más solemne del calendario judío, se repetía cada año para mantener la relación del pueblo con Dios, debido a que el Tabernáculo de Jehová permanecía entre ellos en medio de las impurezas del pueblo. Era un día donde el sumo sacerdote ofrecía sacrificios para purificación del santuario, por los sacerdotes y la nación. Se celebraba el décimo día del séptimo mes llamado Tishri (octubre), se suspendían los trabajos diarios, se convocaba al pueblo al ayuno, el único ayuno prescrito por la Ley. Sólo este día entraba el sumo sacerdote en el lugar “Santísimo” (He. 9:7) Para ello vestía simplemente de lino blanco y quemaba incienso para que el humo cubriera el propiciatorio. Enseguida rociaba, sobre el propiciatorio, y por abajo, la sangre del novillo que había ofrecido por sus pecados y los de los sacerdotes. Después volvía a entrar con la víctima ofrecida por los pecados de la nación y con la sangre rociaba el velo. Por medio de ritos semejantes hacía expiación por el lugar santo y el altar de los sacrificios. La epístola a los Hebreos indica que la entrada del sumo sacerdote en el lugar santísimo una vez al año, y no sin sangre, prefiguró la entrada de Jesús, el gran Sumo Sacerdote, una vez y por todas en los cielos, habiendo adquirido para nosotros la salvación, y con ella el perdón de los pecados y la justificación de pecador, haciendo inútiles los sacrificios de expiación.

Jesucristo fue el Cordero Perfecto y sin pecado que expió nuestros pecados.

LA SAL, ELEMENTO IMPRESCINDIBLE: La sal era un elemento que no podía faltar en los sacrificios y en las ofrendas. Desde la antigüedad se ha utilizado muchísimo por su propiedades curativas y también para preservar los alimentos, es por ello que la sal representa la incorrupción y la pureza. También era símbolo de amistad, de lealtad, de alianza perpetua. El sacrificio de Cristo iba a ser perpetuo, para siempre.

Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu descendencia contigo. Números 18:19

LIBAR LAS OFRENDAS Y SACRIFICIOS CON VINO Y ACEITE: Libar significa derramar. En este caso se trataba de derramar vino sobre un sacrificio, tomando primero una parte para sí. El vino es símbolo del Pacto de Redención y gozo.


Derramar aceite simbolizaba al Espíritu Santo, su Unción y Santidad. Derramar aceite es ungir, sellar un lugar o una persona para Dios.


EL INCIENSO LA LEVADURA Y LA MIEL EN LAS OFRENDAS: El incienso acompañaba a las ofrendas de cereales u oblación. Representaba la oración, intercesión y la alabanza a Jehová.

La levadura y la miel por ser productos que causan fermentación eran considerados símbolos de corrupción, por lo que no se usaban en las ofrendas, a excepción de los sacrificios de paz.



CONCLUSIÓN

A pesar de los muchos sacrificios ofrecidos a Dios, estos nunca quitaron el pecado del hombre de una manera real, era una solución provisional hasta que llegara Cristo, el cual, mediante un único sacrificio nos limpió completamente de pecado y nos restauró a la condición de hijos de Dios.





Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,

¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.
Hebreos 9: 13-15




miércoles, 30 de julio de 2014

NO DESCUIDES TU SALVACIÓN




NO DESCUIDES TU SALVACIÓN

INTRODUCCIÓN

Las medias verdades, así como las verdades fuera de su contexto, suelen causar efectos muchos más poderosos que las mentiras, ya que debido a la parte de verdad que estas contienen pueden convencer más fácilmente.

Esta práctica de extraer de un contexto un trozo para dar una interpretación del mismo, es una falacia, es decir un engaño, pues distorsiona el mensaje y el significado original con el que fue escrito.

Falacia (palabra que viene el latín fallacia, que significa "engaño"), es un argumento que a simple vista puede parecer correcto o válido, pero no lo es. Que un argumento sea engañoso no quiere decir que la fuente de donde se extrajo sea falsa, el argumento es engaño porque se invalida por sí mismo, al no tener en cuenta todo el contenido del contexto.

En muchas ocasiones las falacias (argumentos engañosos), puede ser muy sutiles y apenas perceptibles, hay que llevar mucho cuidado con ellas ya que al ser tan persuasivas, pueden en un descuido manipularnos y alejarnos de la verdad si nos descuidamos y no prestamos atención.

Las falacias o engaños no solo se dan en la política, en los medios de información o en la ciencia, también se dan en la religión, una prueba de ello es la cantidad de interpretaciones y argumentos diferentes que se han extraído  de la Biblia que han dado lugar a numerosas doctrinas fuera de contexto, y que han contribuido a engañar y dividir a la Iglesia de Cristo.

La falacia no es una práctica moderna, si vamos a Génesis comprobaremos que a Satanás le funcionó para conseguir engañar al hombre.

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Génesis 2: 16-17

Podían comer de todo árbol menos del árbol de la ciencia de bien y del mal, sin embargo Satanás cuando se dirige a Eva le dice:

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Génesis 3: 1-6

Dios creó al hombre y a la mujer libres, la permanencia en el Edén y la comunión diaria que tenían con Jehová dependía de su obediencia. No eran marionetas, sino personas que podían elegir, luego su relación con Dios era condicional.

De igual manera que a un niño pequeño no se le puede responsabilizar de nada porque desconoce la diferencia entre lo que está mal y lo que es bueno, así era el estado de inocencia de Adán y Eva.


Al desobedecer rompieron su relación con Dios, y su pecado les impidió dede entonces acercarse a Él libremente, ciertamente sus ojos fueron abiertos, pero no para ser como Dios en el sentido que Satanás les quiso hacer creer, sino para conocer la diferencia entre el bien y el mal. Este conocimiento les hizo pasar de un estado de inocencia a ser responsables de sus actos, ahora ya eran como Dios, no para ser eternos, sino con capacidad y conocimiento suficiente para saber la diferencia de elegir lo bueno o elegir lo malo y las consecuencias que esto podría acarrearles.

Dice Juan 8:44 que el diablo es padre de mentira, homicida desde el principio y que no ha permanecido en la verdad, por lo que no es extraño que tenga especial interés en destruir la Iglesia de Cristo con sus mentiras, engaños y sutilezas.


¿PUEDE UN CRISTIANO PERDER LA SALVACIÓN?

Esta ha sido una pregunta crucial en mi vida. La Iglesia ha interpretado de manera diferente, como el hombre y la mujer pueden llegar a ser salvos, en muchos casos, con argumentos fuera de contexto,  han elaborado doctrinas falsas que han permanecido por siglos como es el caso de la salvación por obras.

La Palabra de Dios deja muy claro que la salvación es por fe y no por obras, para que el hombre no se gloríe.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2: 8-9

Es decir, que somos salvos por la misericordia de Dios hacia nosotros y no por nuestra bondad; por medio de la fe, un don de Dios que recibimos por revelación y no por convencimiento, y no por méritos propios para que nadie se crea digno y merecedor de tal galardón.

Pablo en su epístola a los Romanos dice así:

...Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Romanos 10:9-10

Esta confesión de fe, sin dejar de ser cierta, con el paso del tiempo se ha extraído de su contexto, perdiendo su verdadero significado, justificando así que la vana repetición de una oración prefabricada puede garantizar la salvación eterna. De una manera sutil esta gran verdad se ha convertido en una mentira difícil de identificar, con el peligro de llevarnos por caminos equivocados que nos pueden alejar de Dios sin que nos percibamos de ello.

Hay dos verdades importantes en cuanto a la salvación que Dios ofrece al hombre y que no podemos pasar por alto:

  1. La primera es que es que la salvación es una promesa condicional.
  2. La segunda es que la salvación genuina produce fruto en nuestra vida.

LA SALVACIÓN: UNA PROMESA CONDICIONAL

Si la salvación es por fe, y esta es un don de Dios, significa que si creemos y podemos confesar que Jesús es el Señor y que Dios le levantó de los muertos es porque Él mismo ha revelado a nuestro espíritu esta gran verdad. Ni el mejor predicador del mundo podría por sí mismo convencernos o transmitirnos la fe necesaria para ser salvos. Como ya expuse anteriormente la fe es por revelación no por convicción.

Aceptar la salvación que Cristo nos ofrece, no significa que ahí acaba todo, sino que por el contrario, es en ese mismo momento cuando comienza una nueva andadura, pasamos de muerte a vida espiritual. Somos nuevas criaturas y se nos da la potestad de ser hechos hijos de Dios. No hay otro camino para ser salvos que Cristo.

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Juan 1: 12-13

Y somos hijos de Dios porque somos guiados por el Espíritu.

Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;
porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Romanos 8: 11-14


¿Y como podemos saber que somos hijos de Dios?

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8: 16


Por tanto, ser salvos significa que el Espíritu de Jesús ha de morar en nosotros y si mora en nosotros el nos ayudará a morir a las obras de la carne. Porque si aceptamos a Cristo y seguimos viviendo conforme a la carne, es decir, conforme a nuestros deseos y deleites ciertamente moriremos espiritualmente, no habrá servido de nada nuestra confesión de fe.


En la Biblia vamos a encontrar dos clase de promesas: las incondicionales, aquellas que para alcanzarlas el hombre no necesita hacer nada, y las condicionales, en las que el Señor actúa bajo ciertas circunstancias y requisitos y que para disfrutar de ellas implica nuestra participación.

La salvación es una promesa que está condicionada en base a nuestra fe y obediencia a Dios.


Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;
y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; y fue declarado por Dios.
Hebreos 5:8-10

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por Fe para Fe, como está escrito: Mas el justo por la Fe vivirá. Romanos 1: 17

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo, ... Colosenses 1: 21-23



LA SALVACIÓN PRODUCE FRUTO EN NUESTRA VIDA

Uno de los grandes errores que el ser humano suele cometer es relajarse y descuidar aquello que cree tener seguro, sea la pareja, el trabajo, los amigos... y desgraciadamente también la salvación.

En las Escrituras hay muchos ejemplos que ilustran lo que significa la salvación y ser parte del cuerpo de Cristo. La parábola de la Vid y los pámpanos a mi parecer es la que mejor describe lo que es la vida del cristiano:

  1. Cristo es el único camino que nos puede llevar al Padre.
  2. Somos pámpanos que para tener vida y llevar fruto hemos de permanecer unidos a la vid (Cristo), de lo contrario nos secaremos.
  3. Si no permanecemos asidos a la vid seremos cortados, ya que un pámpano seco no sirve para nada. Así es la vida del cristiano que no lleva fruto.
  4. La prueba clara y palpable de que estamos agarrados a la Vid es que en la medida que maduramos, la semilla que es la Palabra de Dios en nuestra vida germinará y dará fruto (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe...) conforme al carácter y la naturaleza de Dios.

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

Juan 15:1-16


En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13: 35

Es mi deseo que lo que aquí he compartido sea de bendición a tu vida y te ayude a reflexionar si en algún momento has descuidado o desatendido tu salvación. Que el Espíritu de Dios te de revelación y te guíe por la senda correcta, y como dice Pablo en su carta a los hebreos:



Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.
Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución,
¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? ... Hebreos 2: 1-3


Porque no hemos de olvidar que la salvación es una promesa condicionada a nuestra fe y obediencia a Dios y si la descuidamos podemos perderla.




El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. Apocalipsis 3: 5


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domingo, 13 de julio de 2014

SUFRIENDO LA PRUEBA



SUFRIENDO LA PRUEBA

INTRODUCCIÓN

Estamos en un mundo de confusión y esta confusión también ha alcanzado a la iglesia de Cristo. A veces tenemos la sensación de habernos equivocado y perdido un tiempo muy valioso como miembros de una congregación y que quizás la elección de la misma no haya sido la más apropiada.

Miramos a nuestro alrededor y parece que a todos les va bien, o por lo menos mejor que a nosotros, y nos preguntamos: ¿Por qué las cosas no funcionan? ¿En qué me he equivocado? ¿Por qué otros prosperan y yo no?

Y cuanto más pensamos en ello más confundidos nos encontramos, proyectando hacia los demás nuestra propia frustración buscando a quien culpar, en muchos casos responsabilizamos a los demás y otras nos juzgamos y condenamos a nosotros mismos .

Parece que cada vez que pasamos por problemas o dificultades hay una tendencia natural del ser humano a buscar culpables.

Sin embargo esta no es la actitud correcta, ya que si culpamos a los demás
estamos haciendo juicio, y la Palabra de Dios es muy clara en este asunto:

No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. Mateo 7: 1-2

Por el contrario, si nos auto-culpamos, dejaremos caer sobre nosotros una pesada losa que no nos dejará levantar cabeza.

Tanto en un caso como en el otro demuestra que no hemos pedido dirección a Dios o que no hemos entendido que el éxito y la prosperidad no es sinónimo de una vida espiritual correcta conforme a los propósitos de Dios.

PUNTOS A TENER EN CUENTA CUANDO NOS ENCONTRAMOS FRENTE A PRUEBAS Y DIFICULTADES

1º) NO PONER NUESTRA MIRADA EN EL ÉXITO AJENO
En parte, la confusión viene cuando ponemos nuestra mirada en el éxito de los demás, como por ejemplo aquellos líderes religiosos a quienes admiramos y desearíamos ser como ellos, y no entendemos porqué resulta tan difícil por no decir imposible alcanzar ese nivel espiritual.

Es necesario que busquemos las respuestas a nuestras preguntas en Dios. Pidamos humildemente en oración que nos hable al respecto. Él nos trata de manera única, con el fin de que pueda cumplirse su propósito en nuestra vida, las pruebas y dificultades que sufrimos forman parte de los muchos recursos que Dios utiliza para enseñarnos y ayudarnos a madurar espiritualmente.

Si ponemos nuestra mirada en Dios y dejamos que su Espíritu nos hable y guíe aprenderemos a ser sus discípulos. El discípulo tiene que parecerse a su maestro.

Porque Jehová es justo, y ama la justicia; El hombre recto mirará su rostro. Salmo 11: 7

Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Lucas 14: 27

Jesús dijo:

Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. Lucas 10: 20

Nuestra fuente de alegría no debe ser el poder sobre los demonios ni el éxito en el ministerio. Nuestra alegría y gozo debe ser el saber que somos libres del pecado y que nuestro destino es la vida eterna.


No es la autoridad y el poder de sujetar demonios, ni los milagros o prodigios que podamos realizar, ni la elocuencia con la que prediquemos el verdadero motivo de alegría, sino el saber que nuestros nombres están escritos en los cielos y que Dios nos tiene reservado un lugar en su Reino y cuenta con nosotros.



2º) BUSCAD MÁS INTIMIDAD CON DIOS.

Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Salmo 145: 18

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu. Salmo 34: 18

Y esta búsqueda de intimidad nos lleva a pasar por desiertos como lo hizo Jesucristo. No podemos esquivar pasar por la escuela de Dios, no somos diferentes de Moisés, Josué, David y el mismo Jesús. Todos pasaron por el desierto para templar y moldear su carácter conforme a los propósitos que Dios tenía para ellos. Nosotros también necesitamos pasar por ellos.

El que quiera ser discípulo de Cristo tendrá necesariamente que atravesar desiertos a lo largo de su andadura espiritual.


El desierto es el tiempo en el que percibimos como todos nos abandonan, que la soledad es nuestra única compañera de viaje, es cuando los problemas parecen olas gigantes que nos ahogan sin que podamos hacer nada para solucionarlos. Pasar por el desierto es también sentimos desprotegidos, a descubierto, sintiendo sobre nosotros ese sol abrasador y no tener un lugar donde poder refugiarnos para alcanzar un poco de paz y descanso.

Moisés huye al desierto cuando el faraón se entera de que ha matado a un egipcio. Éxodo 2: 11-15

11.En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos.
12.Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.
13.Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo?
14.Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto.
15.Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián.


Jehová trata con Moisés en el desierto, en la soledad para mostrarle su propósito. Éxodo 3: 1-8

1.Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.
2.Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
3.Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.
4.Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.
5.Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
6.Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.
7.Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,
8.y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.


Josué, a pesar de no haber participado en la murmuración del pueblo hacia Dios, también le tocó pasar por el desierto. Números 14: 28-32

28.Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.
29.En este desierto caerán vuestros cuerpos; todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí.
30.Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun.
31.Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.
32.En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto.

Josué recibe instrucciones de Jehová para sustituir a Moisés, su carácter había sido probado a lo largo de su vida en el desierto. Josué 1: 1-6

1.Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor d Moisés, diciendo:
2.Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.
3.Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.
4.Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.
5.Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
6.Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

David huye al desierto para salvar su vida. Aquí es donde Jehová trató con él para forjar su carácter de líder que más tarde sería rey de Israel. 1ª de Samuel 23: 14 y 25

14.Y David se quedó en el desierto en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos.
25.Y se fue Saúl con su gente a buscarlo; pero fue dado aviso a David, y descendió a la peña, y se quedó en el desierto de Maón. Cuando Saúl oyó esto, siguió a David al desierto de Maón.
CUEVA DE ADULAM, DONDE DAVID PERMANECIÓ ESCONDIDO
 POR CAUSA DE LA PERSECUCIÓN DEL REY SAUL. 

1ª de Samuel 24: 1

1.Cuando Saúl volvió de perseguir a los filisteos, le dieron aviso, diciendo: He aquí David está en el desierto de En-gadi.

1ª de Samuel 25: 1

1.Murió Samuel, y se juntó todo Israel, y lo lloraron, y lo sepultaron en su casa en Ramá. Y se levantó David y se fue al desierto de Parán.

David después de muchos desiertos en su vida es ungido rey de Israel, conforme al propósito de Dios. 2ª de Samuel 5: 1-3

1.Vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrón y hablaron, diciendo: Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos.
2.Y aun antes de ahora, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú quien sacabas a Israel a la guerra, y lo volvías a traer. Además Jehová te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel.
3.Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo pacto con ellos en Hebrón delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel.

Jesús, después de ser bautizado también fue llevado al desierto, allí fue tentado para desistir del propósito para el que había venido.

La manera en la que Moisés vivió sus etapas de desierto no fue igual que para Josué, ni este vivió su experiencia como lo hizo David o Jesús. Cada uno de nosotros pasaremos por el desierto espiritual de forma diferente, pero siempre será de aprendizaje.

En el desierto se forja el carácter del líder y del discípulo.

En el desierto desarrollaremos humildad

En el desierto se pone de manifiesto que el corazón es engañoso y que podemos andar equivocados.

En el desierto desarrollamos nuestra vida de oración según la voluntad de Dios.

Por mucho tiempo que pasemos en el desierto no moriremos si permanecemos en Dios, Él cuidará de nuestras vidas en todas las áreas.

La fuente de nuestro gozo y alegría, así como el éxito en nuestra vida espiritual no debe estar basada en las manifestaciones externas, como pueden ser las sanidades, los milagros o incluso echar fuera demonios y que estos se nos sujeten en autoridad, sino más bien en conocer a Dios, permaneced en Él y llevar mucho fruto (dejad que nuestro carácter sea transformado y se manifiesten los frutos de Espíritu). Jesús hace una declaración muy fuerte en su Palabra al respecto:


Así que, por sus frutos los conoceréis.
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Mateo 7: 20-23

Cuando el discípulo mira más el éxito personal que el fruto del Espíritu y la intimidad con Dios, está siendo más discípulo del enemigo que de Jesucristo.

El enemigo es egoísta y busca lo suyo, todo lo contrario de Jesús que entregó su vida por nosotros.

Cuando el discípulo quiere pasar por encima de sus propios hermanos en Cristo y busca su propio éxito, no será discípulo de Jesús, porque un discípulo de Jesús no mira lo suyo sino que pone su mirada en el Maestro negándose a sus deseos para hacer la voluntad de Dios.


CONCLUSIÓN.

Si queremos ser discípulos de Cristo alegrémonos de estar en el desierto, siendo formados por la mano de Dios y aprendiendo lo que necesitamos saber para que Él pueda cumplir su propósito en nuestra vida.

No podemos honrar a Dios si no hacemos su voluntad.

Si buscamos el éxito que el ministerio nos pueda aportar, ¡parémonos!, oremos con sinceridad de corazón para que Dios nos ayude y podamos volvernos a Él antes de que sea demasiado tarde y nuestro egoísmo nos destruya.

Y si ya estamos en el desierto tengamos por seguro que no estamos solos, el Espíritu de Dios siempre está con nosotros, así que en vez de sentir tristeza dejémonos ayudar por Él para que la experiencia sea fructífera y sirva para intimar y conocer más a Dios.

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