domingo, 26 de febrero de 2017

LIBRO DE JUECES 2ª Parte




JUECES 2ª Parte

COMENTARIO
EL PERÍODO DE LOS JUECES
La nación hebrea, después de la muerte de Josué, no tenía un gobierno central fuerte. Eran una confederación de doce tribus independientes con Dios como único elemento que les uniera. La forma de gobierno en tiempos de los jueces se llama “teocracia”, porque en teoría era Dios quien gobernaba a su pueblo. Pero en la práctica no era así, sino que continuamente caían en la idolatría y vivían en una completa anarquía luchando entre sí de vez en cuando y rodeados de enemigos que no podía exterminar.
La nación hebrea tardó tiempo en desarrollarse como tal, y no llegó a ser una nación grande hasta que se organizaron en los días de Samuel y David.

La duración exacta de este período es incierta pero se calcula que fue más o menos de unos 300 años. 

LOS ISRAELITAS CONSULTAN AL SEÑOR

Antes de su muerte, Josué había hablado de los cananeos que todavía vivían en Israel, pero les aseguró que con la ayuda del Señor podrían echar a todos estos pueblos.

El pueblo consultó al Señor para ver quien iría primero en la conquista de Canaán, esto significaba que le reconocían como líder.

DECADENCIA MILITAR

Judá fue elegida para ir primero, era la tribu más numerosa y poderosa y de la cual vendría el Mesías. Gen. 49:10 Junto a ella iría la tribu de Simeón, esto era natural ya que era una tribu más pequeña y su territorio quedaba dentro del de Judá.

Filisteos representados por los egipcios
Al principio todo iba bien, o eso parecía, Judá tuvo algunos éxitos pero no pudo echar a los habitantes de ciudades como Jerusalén, Gaza, Ascalón y Ecrón, estas últimas eran de los filisteos y fue debido a su superioridad tecnológica (carros de hierro).

La causa de estos fracasos no se explica teniendo en cuenta que Dios estaba con su pueblo, hasta que llegamos al Cap. 2:1-5 y se nos revela que la causa real de estos fracasos fue la infidelidad de Israel. Si ellos hubieran sido fieles, el Señor les habría dado a los israelitas victoria completa.

Las tribus de Efraín y Manases eran las tribus del centro y norte de Palestina más numerosas y poderosas. Así que la “Casa de José” se refiere a estas dos tribus y las otras tribus del norte asociadas con ellas.

Como Judá, la Casa de José tuvo éxito al principio, pero también sufrió fracasos más serios que las tribus del sur. La causa la misma: Infidelidad.

DECADENCIA ESPIRITUAL

Bastó una generación para que olvidaran las grandes cosas que Dios había hecho por ellos durante el gobierno de Josué, y con ello, el conocimiento verdadero de Dios.

Israel provoca al Señor adorando a otros dioses, y el Señor los castiga entregándolos a sus enemigos. Luego cuando se encuentran en problemas, el Señor les levanta jueces que los salvan. Cuando el juez muere, el pueblo de nuevo se aparta de Dios, el Señor se enoja con ellos y de nuevo se compadece. Los israelitas demuestran ser tercamente rebeldes.

Como resultado de la apostasía continua del Pueblo, los cananeos, que en un principio fueron dejados al tiempo de la muerte de Josué, para probar a la siguiente generación, dándole también la experiencia de la guerra contra los cananeos, quedaron en forma permanente como un castigo por su infidelidad.

JUECES DE ISRAEL

Otoniel. Pertenecía a un clan cercano a Judá, era de Debir, al sur de Hebrón. Se había distinguido en batalla y ganado a la hija de Caleb como esposa. Es posible que Otoniel fuera sobrino o hermano menor de Caleb.
Otoniel fue designado como el libertador escogido de Dios y dotado de un poder especial a través de su Espíritu. Fue un líder carismático.

Liberó a Israel de los mesopotámicos que invadieron desde el Nordeste.
Aod. De la tribu de benjamín, era zurdo y usó de un engaño para asesinar al tirano antes de entrar en una batalla abierta. A pesar de todo sus acciones fueron dirigidas providencialmente por Dios para liberar a un pueblo desesperado.
Liberó a su pueblo de los moabitas, amonitas y amalecitas.

Moab era un pequeño Estado al oriente del Mar muerto (lo que ahora es Jordania), descendientes de Lot, sobrino de Abraham.

Amón se encontraba directamente al norte de Moab. También descendientes de Lot

Los Amalecitas eran una tribu nómada al sur de Canaán y la parte norte de la península arábiga. Fueron los primeros enemigos de Israel que encontraron al salir de Egipto.

Samgar. Fue un héroe bastante extraño, aún más que Aod. Probablemente no era ni siquiera un israelita, ya que su nombre no es típicamente hebreo, es más bien pagano. Pero él también liberó a Israel de los filisteos que eran enemigos suyos y de los cananeos. Los tiempos de Samgar eran difíciles por la dura presión de sus enemigos. Tenía una forma muy peculiar de pelear: con una aguijada (vara larga que en un extremo tiene una punta de hierro con que los que labraban la tierra picaban a los bueyes).

Débora y Barac. La apostasía había aparecido desde el tiempo de la muerte de Aod. La victoria de Samgar solo trajo alivio temporal pero ningún cambio en la condición espiritual de Israel.

Jabín era un rey cananeo y Sísara era probablemente un líder de un grupo de las llamadas gentes del mar, que como los filisteos habían emigrado a Palestina por barco desde el Mar Egeo oriental. Jabín encontró en Sísara un aliado prometedor en contra de los israelitas.

La acción tuvo lugar esta vez en Palestina central y del norte, más que en el sur, y la obra de liberación fue compartida entre tres personajes:

Débora, la profetisa y juez (en sentido administrativo)
Barac, llamado por Débora para dirigir a Israel en la batalla.
Jael, quien mató a Sísara sin ayuda en su tienda.

Dios quitó el honor de la victoria de un hombre que mostró ser indigno de ella y se la dio a una mujer (no a Débora como se cree, sino a Jael). Se demuestra una vez más la libertad soberana del Señor para usar a quien él quiera para cumplir sus propósitos.

En el canto de victoria el hebreo que se usa muestra que es una de las piezas de poesía más antiguas del A. T.. Rinde tributo a los individuos y a las tribus que valientemente realizaron su parte para la liberación de Israel y censura a quienes no lo hicieron, dando a entender la cierta falta de unidad entre las tribus, un problema que ira viéndose más adelante en todo el libro. Pero el tema principal de este canto son “los actos justos del Señor” quien en realidad iba delante desatando los poderes del cielo contra el enemigo.

Este tipo de cantos era frecuente en el culto público y recordaban a las generaciones posteriores la fidelidad de Dios y las grandes cosas que hacía por su pueblo.


Gedeón. La victoria de Barac sobre las fuerzas y los carros de los cananeos, había abierto el ancho y fértil valle de Jezreel al asentamiento israelita y a la agricultura. (Este valle es conocido también como Esdraelón y llanura de Megido. Será el lugar donde tendrá la batalla de Armagedón). En esta misma área empieza a aparecer una clase diferente de enemigo: los madianitas y otros pueblos, que arrasaban sus cosechas como langostas, dejando a los israelitas es un estado lamentable sin alimentos y viviendo en escondrijos como animales.

Tras clamar al Señor, este les envía un profeta para censurarles, no dejando muy claro si el Señor les iba a ayudar o no. Más tarde escoge a Gedeón, cuyo llamamiento siguió el modelo de Moisés. Gedeón iba a ser usado por Dios para salvar a Israel de los madianitas, como Moisés salvó a Israel de los egipcios. Humanamente hablando Gedeón no era el más adecuado.

Su elección le costó de inmediato una confrontación con su propia familia por ser estos adoradores de Baal, algo que el Señor no toleraría.

Gedeón mostró pronto que tenia recursos suficientes cuando trató de unir a los israelitas en una causa común y dirigirlos a la guerra. Empezó reclutando a su propia tribu, la de Manases, luego a las tribus vecinas del norte que tenían en común a un mismo enemigo. Ahora bien, esto no solo eran recursos humanos sino que él era un hombre tomado e investido de poder por el E. Santo de Dios.

Era una práctica común en el mundo antiguo el pedir confirmación del apoyo de Dios en el último momento antes de ir a la batalla. Pero Gedeón ya había recibido demasiadas confirmaciones, por lo que su vellón fue más bien muestra de incredulidad más que de obtener respuesta de Dios.

También aquí vemos como la soberanía de Dios y la responsabilidad humana van de la mano. Dios todavía hoy trabaja, mediante su Espíritu con el material menos prometedor para cumplir sus propósitos.
Dios reduce el ejercito de Gedeón a tan solo 300 soldados, para demostrar que el poder de la victoria es de Jehová y no del hombre.

Los israelitas le propusieron que fuera más que un juez; él debía gobernar como un rey y sus hijos deberían sucederle. Esto fue debido al comportamiento que Gedeón tenía de parecerse más a un rey que a un juez. Las razones del pueblo eran que les había salvado de sus enemigos, pero este concepto era erróneo, en realidad el único y verdadero salvador era Dios, por eso que Gedeón no acepto el ofrecimiento, aunque en secreto era algo que le gustaba. Para demostrar que era Dios el que gobernaba y salvaba a su pueblo hizo un efod (prenda que se usaba para consultar a Jehová) y lo colocó en Ofra, lugar donde se le apareció por primera vez. Más tarde este efod se convirtió en objeto de adoración.

Tuvo muchas esposas y 70 hijos, su estilo de vida era más de un rey que de un ciudadano normal. Las contradicciones existentes entre su vida pública y su práctica privada llevó al pueblo
Tras su muerte a la apostasía y a la violencia.

Su hijo Abimelec (“mi padre es rey”) mostró tener menos escrúpulos para conseguir por la fuerza lo que su padre ambiciono en secreto.
Abimelec y su aspiración de establecer una monarquía.
La ascensión de Abimelec al poder fue totalmente diferente, él no era juez levantado por el Señor, sino un rey que se elevó a si mismo por intriga y violencia. Era el único hijo de Gedeón y su concubina en Siquem. De modo que Abimelec tenía dos familias de hermanos: los de su padre (70 en total) y los otros de su madre (hombres influyentes en Síquem).

Incitó a los líderes para conspirar con él en contra de sus hermanos hijos de Gedeón, matando él personalmente a todos ellos sobre una piedra menos a Jotam que pudo escapar a esta matanza. Sucedió a su padre pero parece ser que solo los de Síquem le reconocieron como rey.

Jotam confronta a los ciudadanos de Síquem con el mal que habían hecho, fue un momento solemne. Concluyó su discurso presentando delante de sus oyentes las alternativas de bendición o maldición. No obstante la bendición era imposible porque el crimen era irrevocable, por lo que en realidad la maldición era el anuncio de juicio que más tarde se llevaría a cabo.

Gobernó tres años, demasiado largos para los que tuvieron que sufrirlos. Como todo tirano gobernaba oprimiendo y rodeado de su grupo de fieles que sacaban partido de ello.

La caída de Abimelec sigue el modelo clásico:

*Descontento general
*Los principios de oposición organizada
*El surgimiento de un líder rival
*Guerra Civil a gran escala con sus inevitables horrores
*Y finalmente la muerte del tirano y la dispersión de sus seguidores.

Abimelec mató a sus hermanos sobre una piedra. Él murió cuando a una mujer se le cayó una piedra y le dio en la cabeza.

Tola y Yair. No se menciona ninguna amenaza del exterior en el tiempo de Tola y Jair. Cuando se dice que Tola “libró” a Israel, se refiere probablemente al triste estado en que había quedado el pueblo durante el gobierno desastroso de Abimelec.

Tola proporcionó a Israel un período de administración estable y Yair devolvió la prosperidad y el prestigio de que gozaba el juez. Pero demostró falta de preparación este último para evitar el desastre que estaba por caer sobre ellos. Los amonitas iniciaban su invasión, y el pueblo buscaría desesperadamente un guerrero, un líder, que encontró en la figura de Jefté.

Jefté. Los amonitas habían reducido a un estado desesperado al pecaminoso Israel. En su desesperación, los israelitas clamaron al Señor para que los salvara y su respuesta fue confrontarlos con su vergonzosa historia de apostasía repetida. Dios vio su la superficialidad de su arrepentimiento y estaba airado por ello. Sin embargo y a pesar de estar justificada su ira no podía soportar más la miseria de Israel.

Los galaaditas (tribu de Manases) eran los mas afectados pero no tenían un líder efectivo, es por eso que se volvieron a Jefté a quién antes habían rechazado por ser hijo de una ramera. Jefté era cauteloso pero acepto la doble función de caudillo y comandante militar.

Los amonitas reclamaban una franja de tierra que según ellos les pertenecía, pero Jefté les argumenta que los israelitas no habían tomado ninguna tierra de los amonitas, sino que Dios se la dio cuando esta estaba habitada por los amorreos que a su vez se la quitaron a Moab.

Jefté intentó negociar con el enemigo pero su apelación final de que el Señor decidiera el problema era una declaración de guerra. Jehová entregó en su mano a los amonita.
Desaparecida la amenaza los celos entre las tribus volvieron a surgir, pero Jefté supo tener bajo control a Israel aunque no hay indicios de que las guerras internas fueran aprobadas por Dios.

Ibzán, Elón y Abdón. Después de los dos jueces anteriores que eran galaaditas, Yair y Jefté, la judicatura fue a parar otra vez a las tribus del norte. Sobre estos tres jueces se registra muy poca información. Solamente el número de hijos e hijas tan grande, como si se tratara de reyes.

Sansón. Fue separado para Dios pero nunca pudo aceptar totalmente las condiciones de su separación. Como Israel fue tras dioses ajenos, Sansón fue tras mujeres extranjeras. Y como Israel en su desesperación clamaba al Señor, así lo hizo también Sansón.

En cierto sentido Sansón era Israel, y al final de su vida fue el Señor quien resultó victorioso. Los filisteos y su falso dios fueron derrotados y Sansón aceptó los términos de su destino. Es una historia trágica, pero también de victoria y esperanza.

Cuando nace Sansón, la fe de los israelitas había alcanzado una decadencia bastante baja, ni siquiera clamaban a Dios para que los salvara. Este hombre traería vida a Israel pero sería a costo alto, el de su propia vida. Era Nazareo, palabra que viene del hebreo nazar que significa “separar, consagrar”. Un nazareo era una persona que se había consagrado al Señor, tomando un voto especial. Estos votos eran voluntarios normalmente y solamente por un tiempo. Sin embargo Sansón fue hecho nazareo de por vida por Dios y desde antes de nacer, pero el parecía decidido a acceder a sus deseos personales, sin ninguna consideración a su llamamiento como nazareo.

La historia de Sansón es un estudio fascinante en la relación entre la libertad humana y la soberanía divina. Muestra al Señor haciendo que todas las cosas trabajen juntas para bien de su pueblo, aun cuando no estén en lo más mínimo conscientes de ello y a pesar de los caprichos de quien él había escogido como instrumento.

Cuando leemos la historia de Sansón es como si el estuviera actuando siempre fuera de control, sin embargo el Señor lo estaba usando para cumplir sus propósitos. El no era ignorante de su llamamiento. Todo el tiempo había sabido que era un nazareo y que el secreto de su fuerza residía en su relación especial con Dios (su cabello era meramente un signo de ello). Pero él nunca había sido capaz de aceptar por completo las condiciones de su estado de separación. Secretamente había querido siempre ser como los otros hombres y gozar de los placeres que ellos disfrutaban (tentación que seguramente es común a los cristianos de hoy). En Dalila, él vio una oportunidad, quizá su última, de tener la felicidad que siempre había querido.

Sansón pudo haber deseado ser como otros hombres, pero el Señor no se lo permitiría, como tampoco a Israel ser como otras naciones. La lucha de Sansón contra su llamamiento era como la lucha de Israel como un pueblo.

El problema fundamental con los israelitas a través de todo el período de los jueces, había sido su atracción fatal a otros dioses. La gran contribución de Sansón al propósito de Dios fue demostrar, aunque solamente en su muerte (en Gaza), la supremacía total del Señor y la absoluta ineficacia de otros dioses (representados aquí por Dagón que significa “grano”, dios cananeo de la agricultura).

Quizá Sansón cuando fue llevado al templo del dios Dagón fue para ser ridiculizado. Se conoce por excavaciones hechas en el área de la ciudad de Asdod que existió un templo cuyo techo estaba sostenido por columnas de madera sobre bases de piedra. Los personajes más importantes estaría abajo en el templo mismo, mientras que el resto de la gente observaría desde arriba.

Cuando Sansón clama a Dios lo hace diciendo: “Señor Jehová...”, que literalmente es “mi Señor Jehová”, si tenemos en cuenta que el nombre de Jehová va asociado a la liberación de Egipto del pueblo de Israel y su pacto con Él, Sansón estaba orando como un verdadero israelita invocando la relación del pacto y pidiendo a Dios que actuara fortaleciéndole para derrotar a sus enemigos.

CAOS RELIGIOSO: MICAÍAS Y SU SANTUARIO

Esta historia describe el caos religioso que amenazó destruir a Israel desde dentro durante el período de los jueces, cuando Israel no tenía rey y cada uno hacía lo que bien le parecía.

La madre de Micaías aparentemente consideraba la imagen tallada de fundición que mando hacer con el dinero que su hijo le dio como un objeto religioso y tenía el propósito de honrar a Dios con ella.

El levita que paso a ser sacerdote no tenía razón de ser, ya que solo los descendientes de Aarón podían serlo.

Esta historia trata sobre todo de la falsa confianza que la gente tiene de poder manipular a Dios con objetos e instituciones religiosas. Una religión egoísta trae el juicio de Dios, no su bendición. (17:13).

En la ciudad de Dan, donde levantaron santuario, y cuyo lugar fue más tarde escogido por Jeroboam 1º para ser uno de los dos santuarios nacionales del reino del norte, permaneció como un centro de idolatría.

CAOS MORAL: EL LEVITA Y SU CONCUBINA

Esta segunda historia se desarrolla en cuatro episodios:


  1. La violación de Gabaa
  2. preparaciones para la guerra: el llamamiento del levita y la respuesta de Israel.
  3. La guerra misma
  4. Y la reconstrucción posguerra: esposas para los supervivientes benjamitas.


En esta historia vemos cuanto habían llegado a degradarse en Israel, durante el período de los jueces, incluso algo tan noble como la hospitalidad se convierte en algo pervertido y grotesco que nos recuerda a Sodoma. Ciertamente las gentes de Gabaa estaban en quiebra moral.

El anfitrión no mostró una calidad moral mayor al echar a dos mujeres inocentes en manos de aquellos hombres pervertido. Tampoco el levita, el cual se fue a descansar tranquilamente hasta el día siguiente que al abrir la puerta la encontró tendida y con bastante insensibilidad, le ordenó que se levantara para salir y continuar el viaje.

El levita convoca a la asamblea (representantes de todas las tribus para tratar asuntos de importancia nacional) y con un discurso que deformaba la realidad manipuló a la asamblea. Ni siquiera se sabe si la concubina murió como consecuencia de la violación o la mato el mismo camino de casa.

Esta fue una guerra civil de un Israel dividido peleando hermano contra hermano, decidida en una asamblea convocada por un hombre de mal carácter y cuyo fin un baño de sangre que olió más a venganza que a justicia. Dios está tan disgustado con el resto de Israel que con los benjamitas. Dios es juez como el preservador de su pueblo descarriado.

Los mismos hombres que se habían enfurecido por la violación de la concubina del levita, ahora pidieron a los hombres de Silo humildemente aceptar la violación de sus hijas (solución para proveer de mujeres a los benjamitas y que esta tribu no se extinguiera). El comportamiento de la asamblea en este episodio nuevamente nos muestra la bancarrota moral y espiritual de Israel.

La supervivencia de Israel se debe más al milagro de la gracia de Dios que al desempeño de sus líderes e instituciones.

8. SÍNTESIS:

Los jueces eran personas llenas del Espíritu Santo que en épocas de emergencia nacional, conducían al pueblo a la guerra, y tras libertarlos de la opresión extranjera continuaban dirigiendo los destinos de la nación en la paz. Ejercía las funciones de magistrados militares y civiles.

Mediante la invitación extendida a dos tribus o más para realizar alguna acción conjunta, varios de los jueces prepararon el camino para la unión de las doce tribus en la monarquía futura.

En la triple división del A. T. en hebreo “La Ley, los Profetas y los Escritos”, el libro de los jueces se halla entre los profetas.

El libro de los Jueces contiene la historia de los trece jueces que gobernaron a Israel desde la muerte de Josué hasta la época de Elí y Samuel. Es posible que algunos de los jueces gobernaran simultáneamente en distintas regiones de la tierra. El período que abarca el libro de los Jueces es aproximadamente de 300 años.

El libro de los Jueces es valioso por las pruebas históricas que presenta sobre el desarrollo de la religión de Israel durante los primeros años de la conquista. El libro abarca períodos de transición que se inician con la vida incierta y desintegrada de las tribus, hasta la organización de una federación que finalmente culminó en la formación de la monarquía. Las luchas internas de las diversas tribus, con sus problemas individuales, en medio de una población extranjera, se observan con más claridad en los Jueces que en el Pentateuco o en Josué.


Aunque profetas posteriores hicieron un llamado más vigoroso a la conciencia del hombre, el libro de los Jueces nos presenta una filosofía de la historia que demanda la atención del creyente moderno. El descuido de las ordenanzas de Jehová y la adoración de dioses falsos conducen al castigo, mientras que el arrepentimiento sincero proporciona favor divino.

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martes, 28 de junio de 2016

LIBRO DE JUECES: 1ª PARTE



JUECES 1ª PARTE
1. TÍTULO:

El título del libro de los jueces fue probablemente sugerido por el versículo 16 del Cap. 2 que dice: “Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban.” La palabra hebrea traducida por “jueces” significa más bien “libertadores” o “salvadores”, puesto que el carácter de los hombres descritos en este libro se ajusta más a los dos últimos mencionados.

Los jueces eran personas llenas del E. Santo que en épocas de emergencia nacional conducían al pueblo a la guerra, y tras libertarlos de la opresión extranjera, continuaban dirigiendo los destinos de la nación en la paz. Ejercían las funciones de magistrados militares y civiles.

2. MENSAJE:

1. El fracaso humano. Nuestra predisposición de apartarnos de los caminos del Señor y los resultados de esta desviación espiritual.
2. El poder de la oración en emergencias. La Gracia de Dios que busca y restaura a los que claman a Él y se apartan del camino.

Debido a que este libro recuerda las reincidencias trágicas de Israel cuando se apartaba de los caminos del Dios vivo, nos enseña dos cosas:

Primero la predisposición perpetua del corazón humano a apartarse de los caminos de Dios. Este libro nos dice muy claro la posibilidad que siempre existe de enfriarse espiritualmente aún después de grandes bendiciones de lo Alto.
En segundo lugar también nos enseña que no solo es un libro que describe los fracasos espirituales, sino que es también un libro de liberación.


SI HAY SIETE APOSTASÍAS Y SIETE SERVIDUMBRES, HAY  TAMBIÉN SIETE CLAMORES A DIOS Y SIETE LIBERACIONES. VEMOS AQUÍ QUE DIOS BUSCABA Y RESTAURABA VEZ TRAS VEZ A SU PUEBLO APOSTATA.

3. VERSÍCULOS CLAVES:
“En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.” Cap. 21:25

“Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los habían sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaba en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová.
Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot.
Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos.
Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción.
Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban” Cap. 2: 12-16

4. PALABRA CLAVE:

No hay ninguna palabra en este libro que se pueda considerar clave.

5. SU AUTOR Y SU ORIGEN:

Según la tradición judía el libro fue escrito por Samuel y no se ha podido demostrar lo contrario. Si pensamos en la frase que se encuentra cuatro veces en los últimos capítulos: “En aquellos días no había rey en Israel” (17:6; 18:1; 19:1; 21:25) es bastante obvio que fue escrito después del establecimiento de la monarquía. Samuel como profeta y el último juez de Israel, bien pudo haberlo escrito cuando vivía en retiro parcial durante el tiempo que Saúl reinaba sobre la nación.

Sin duda alguna el escritor, a la hora de compilar el libro de Jueces empleó anales escritos dejados por jueces anteriores, relativos a la época y acontecimientos de su respectivo gobierno.

Cuando se escriben los capítulos que hablan sobre la historia de los diferentes jueces que se sucedieron probablemente el Arca no se encontrara en Silo (ver en el Cap. 18:30 “hasta el día del cautiverio de la tierra”) esta expresión ha sido interpretada como el tiempo que estuvo el Arca capturada por los filisteos. Se supone que en el texto original la última letra de la expresión “ cautiverio del país” ha sido alterada. El original tendría una nun (n) en lugar de la tsade (s), lo que entonces se traduciría por “cautiverio del Arca”

6. EL ESTILO:
Es un libro histórico. Tenemos recogidas algunas de las más dramáticas historias del A. T. y uno de los más antiguos cantos de batalla: el de Débora.

Los dos primeros capítulos son una introducción que forman un puente de unión entre este libro y el anterior (Josué).

En la triple división de la Biblia en hebreo –La Ley, los Profetas y los escritos- el libro de los Jueces se halla comprendido entre los Profetas.

Cuenta las historias de los 13 jueces que gobernaron y libraron a Israel desde la muerte de Josué hasta la época de Elí y Samuel.

    
                                          

Es muy valioso por las pruebas históricas que presenta sobre el desarrollo de la religión de Israel durante los primeros años de la conquista. Abarca períodos de transición que se inician con la vida incierta y desintegrada de las tribus, hasta la organización de una federación que finalmente culminaría en la formación de la monarquía.

Las luchas internas de las diversas tribus, así como sus problemas individuales, en medio de una población extranjera, se ve con más claridad en el libro de Jueces que en todo el Pentateuco o en el libro de Josué.
   

ES UN LIBRO TRISTE:

Relata el período entre la conquista de Canaán y la muerte de Josué, hasta los tiempos de Samuel y el establecimiento de la monarquía.

Israel se apartaba de Dios repetidamente y el libro de jueces es el registro divino de aquellos acontecimientos. Fue un tiempo triste de decadencia nacional y uno de los períodos más oscuros de su historia.

PERO NO ES TODO OSCURIDAD, TRISTEZA Y PESIMISMO:

Debido a que el libro de jueces hace resaltar los fracasos repetidos de Israel, da la impresión de que la mayor parte de los años que gobernaron fueron de pecado y rebelión. Sin embargo no era así, porque la mayor parte de este tiempo el pueblo permaneció fiel a Dios. El libro de Rut abre una ventana sobre aquel tiempo oscuro para darnos un vislumbre encantador de lo que era la vida cotidiana normal durante aquella época.

Esta impresión errónea se debe al énfasis sobre los pecados de Israel los cuales aparecen con todos detalles feos.


Probablemente los diferentes jueces no gobernaron consecutivamente. Si sumamos los diferentes períodos en que gobernaron obtendremos un total de 410 años. Sin embargo, 1º de Reyes 6:1 dice que hubo solamente un período de 480 años desde el éxodo hasta el cuarto año del reinado de Salomón (c.965 a. De J. C.). Esto dejaría solamente un margen de setenta años donde habrían que incluirse:
  • Los 40 años de peregrinación por el desierto
  • El tiempo que llevó la conquista de Canaán por Josué
  • El período de Elí, de Samuel, de Saúl y de David
Evidentemente, es necesario un reajuste en la cronología. Aparentemente varios de los jueces ejercieron su autoridad solamente sobre una parte de Israel y gobernaron simultáneamente con otros. Si esto es así, el período puede ser fácilmente reducido a 300 años, que es un período más razonable. Pero si el éxodo tuvo lugar sobre el año 1400 a. De J. C. el período debe ser reducido todavía más.

7. ANÁLISIS:
A primera vista, parece que no hay ningún orden en este libro. Ciertamente no están en orden cronológico. En realidad el libro debería empezar con el Cap 2: 6 al vers. 9 , luego el Cap. 1, seguido por el Cap. 2: 10 al vers.13 y seguir con Cap. 17 al Cap. 21, y finalmente del Cap. 2: 14 hasta el final del Cap. 16.

Aunque tener las cosas bien ordenadas el la primera ley del cielo, hay razones divinas para no haber escrito este libro en sucesión cronológica. Así de esta manera al elaborar su análisis vemos lo siguiente:

En la 1ª sección: Israel depende del Señor
En la 2ª sección: Israel se aparta de Dios y los resultados amargos que esta separación producen.
En la 3ª sección: Israel se hunde en verdaderas profundidades abismales: Anarquía

                                       

BOSQUEJO DEL ANÁLISIS


APARTADO (A):
INTRODUCTORIO

1ª SECCIÓN: ISRAEL DEPENDE DEL SEÑOR


CAPÍTULOS : 1 Y 2
VERSÍCULO CLAVE: Cap. 1:1

Israel empezó bien, pero no continuó en los caminos rectos del Señor.
  1. Consultaron al Señor y el resultado de ello. Cap. 1: 1-10
  2. Judá comienza la conquista de su territorio dando ejemplo a las demás tribus. Cap.1:3-4
  3. La captura de Adoni – Bezek. Cap. 1: 5 – 7
  4. Victorias incompletas. Cap. 1: 8-36
  5. El reproche del Señor. Cap. 2: 1-5
APARTADO (B):
HISTORIA DE LA APOSTASÍA Y SUS RESULTADOS, DE LA LIBERACIÓN Y RESTAURACIÓN

2ª SECCIÓN: ISRAEL SE APARTA DE DIOS y algunos de los resultados


CAPÍTULO 2:6 al CAPÍTULO 16
VERSÍCULO CLAVE: Cap. 2: 12
Muy pronto Israel se apartó de los caminos del Señor y los Cap. 2: 6 al Cap. 23, nos da un resumen muy amplio de su historia subsiguiente.

Las 7
apostasías

Opresores
Años
De
Opresión

Jueces o libertadores

     Años De

Descanso

Primera

Cap. 3:1-11
Cusan-risataim rey de Siria
(Mesopotámia)

8

Otoniel, de Debir (sur de Hebrón) sobrino o hermano menor de Caleb.
40

Segunda

Cap. 3:12-31
Eglón rey de Moab junto con amonitas y amalecitas.
Filisteos.
18
Aod, benjamita (zurdo) y
Samgar, hijo de Anat.(Salvó a Israel de los Filisteos)
80

Tercera

Cap. 4 y 5
Jabin, rey de Canaán y
Sísara
20
Débora de Efraín (1ª mujer líder de Israel)
Barac de Neftalí
40

Cuarta

Cap. 6 al Cap.8:32
Madianitas
Amalecitas
Árabes (Ismaelitas)
7
Gedeón (Jerobaal) hijo do Joás, de la tribu de Manasés
40

Quinta

Cap.8:33 al
Cap. 10:5

Guerra civil

------------
Abimelec (usurpador) hijo de Gedeón y su concubina.
Tola, de Isacar
Yair, de Galaad, Manasés oriental
3

23
22

Sexta

Cap. 10:6 al
Cap.12
Amonitas
18
Jefté, de Galaad, Manases oriental
Ibzán, de Belén
Elón, de Zabulón
Abdón, de Efraín

6

7
10
8

Séptima

Cap. 13 al 16
Filisteos


40
Sansón, de Dan, hijo de Manoa de la ciudad de Zora
20

                                                          


APARTADO (C):
APÉNDICE

3ª SECCIÓN: ANARQUÍA (Filosofía del mundo actual) resultado final de una larga serie de apostasías


CAPÍTULOS: 17 al 21
VERSÍCULO CLAVE: Cap. 17: 6

Confusión y Anarquía.
  1. En la vida religiosa de la nación. Cap. 17 y 18
  2. En la vida casera y en la moralidad de la nación. Cap. 19
  3. En la vida política de la nación. Cap. 20 y 21

NOTA: El primer sacerdote idólatra fue Jonatán, hijo de Gersón y nieto de Moisés. Cap. 18:30



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domingo, 20 de marzo de 2016

PERSONAJES DE LA BIBLIA (1): NOÉ




1. NOÉ
Noé significa "descanso", Tranquilidad". Era hijo de Lamec, descendiente de Set. Todo lo que sabemos de el se encuentra en el libro de Génesis capítulos del 5 al 10.

Génesis 6: 5- 8
5.Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.
6.Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.
7.Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.
8.Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.

La Biblia nos habla que en los tiempos de Noé la tierra estaba llena de violencia y corrupción. La maldad era tal que Dios se entristeció y decidió destruir de la faz de la tierra toda vida creada; pero Noé, dice, halló gracia ante los ojos de Jehová, es decir, que solo una persona había sido hallada justa, y movido a compasión decidió salvarla junto a su familia.

No tenemos mucha información respecto de este hombre, excepto lo que la Palabra de Dios dice en el libro de Génesis en los capítulos del 5 al 10. Es fácil pensar que la vida de este personaje no fue fácil, si meditamos un poco nos daremos cuenta lo complicado que tuvo que resultarle vivir en una sociedad corrupta, llena de violencia e inseguridad y mantenerse limpio e integro sin caer en los mismo pecados y vicios que sus vecinos. Posiblemente sufrió en sus carnes y fue testigo de numerosas injusticias que le llevarían en medio de su angustia e impotencia a clamar a Dios y a esperar en Él.
Y aunque a veces Dios tarda en responder a nuestras oraciones, ciertamente que no se olvida de nosotros y en su tiempo responde.
La fidelidad de Noé le valió que Dios no destruyera totalmente la vida creada y le salvara junto con su familia y una representación de animales que después del diluvio poblarían nuevamente la tierra.
Obedeciendo el mandato de Dios, se pone manos a la obra y comienza a construir un arca de dimensiones gigantescas que tardó cien años en terminarla. Si ya era difícil mantenerse firme ante una sociedad depravada y violenta, imagina las burlas, los insultos y las amenazas que tuvo que sufrir durante los cien años que duró su construcción, entre otras cosas porque no sería agradable a las gentes de su época recibir la noticia de que la tierra iba a ser destruida por causa de su maldad y que solo se salvarían Noé y su familia. Vivir cien años bajo esa presión y seguir adelante sin tirar la toalla nos revela a un hombre lleno de fe y de una gran perseverancia, cuyo resultado fue el pacto que Dios hizo con el y sus descendientes de no volver a enviar un nuevo diluvio que destruyera la tierra.
Génesis 9: 8-11

8.Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:
9.He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros;
10.y con todo ser viviente que está con vosotros; aves, animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.
11.Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.

Sin embargo, Noé no era un hombre perfecto, como todo ser humano, tenía sus pasiones, sus debilidades..., y prueba de ello fue el triste acontecimiento que relata la Biblia de su embriaguez y como fue sorprendido desnudo por su hijo Cam, quien de inmediato contó a sus hermanos el estado lamentable de su padre. Noé, molesto por lo sucedido, al dirigirse a sus hijos maldice a Canaán (hijo de Cam) y bendice a Sem y a Jafet, con palabras proféticas cuya transcendencia fue de gran importancia si tenemos en cuenta que mucho tiempo después los descendientes de Canaán (Cananeos, sidonitas, Amorreos, jebuseos, fenicios...) pelearían contra los descendientes de Sem.
¿Por qué Noé maldice a su nieto en vez de a su hijo que fue el causante de su malestar?
No tenemos una respuesta en la Biblia al respecto, pero es de suponer que si en Génesis 9: 1 Dios Bendice a Noé y a sus hijos, este, no se atreviera a maldecir a quien ya Dios había bendecido.
Sus palabras fueron proféticas y se cumplieron en el tiempo.

Génesis 9: 20-27
20.Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña;
21.y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda.
22.Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera.
23.Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre.
24.Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven,
25.y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos.
26.Dijo más: Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, Y sea Canaán su siervo.
27.Engrandezca Dios a Jafet, Y habite en las tiendas de Sem, Y sea Canaán su siervo.

CONCLUSIÓN

Noé creyó a Dios y a pesar de la oposición que encontró en el camino no desistió de luchar para mantenerse integro. No somos muy diferentes de el, vivimos tiempos donde la falta de fe, la corrupción y la violencia van en aumento, es difícil no contaminarse en medio de tanta podredumbre, pero si nuestra fe está bien cimentada podremos perseverar y salvar nuestra vida y quien sabe si con nuestra actitud y ejemplo contribuimos sin saberlo a salvar la vida de muchos.
Cuando Noé se embriagó, no fue un pecado propiamente dicho, en realidad fue una pequeña debilidad que se permitió como consecuencia de que estaba contento de recoger el fruto de su viña. La tierra estaba tranquila, no tenía luchas ni problemas, en realidad se podría decir que tenía mucho tiempo libre para estar ocioso.
La ociosidad es peligrosa, diría que es más fácil mantenernos firme en las pruebas y desiertos que en los tiempos de bonanza y reposo, pues al relajarnos bajamos la guardia y nos hace vulnerables a caer en cualquiera de las tentaciones que se nos presentan.
Fruto de esa ociosidad Noé se embriagó y maldijo a su nieto y a su descendencia.
Cuidemos nuestra actitud y nuestras palabras las cuales tienen mucho poder, tanto para bueno como para malo, y cuidemos también que la ociosidad no gobierne nuestras vidas, sino que por el contrario, seamos diligentes y solícitos en hacer lo bueno delante de Dios y de los hombres.


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