lunes, 30 de junio de 2014

APRENDE A VALORAR



ES NECESARIO APRENDER A VALORAR LO QUE TENEMOS ANTES DE PERDERLO


¿Cuantos de nosotros nos hemos dado cuenta de lo que hemos perdido cuando ya no lo tenemos?

Tengo experiencia en este tema y estoy aprendiendo a valorar más lo que tengo por insignificante que parezca, ya que todo forma parte de las riquezas con las que Dios me bendice cada día.

Sin embargo, aparte de valorar sus muchas bendiciones me pregunto:

¿Cuantos de nosotros creemos en Dios? es decir, que Él existe, que está ahí, o ¿Cuantos de nosotros creemos a Dios? Dicho de otra manera ¿cuantos de nosotros creemos en su Palabra y confiamos plenamente en Él?

Hay dos aptitudes nuestras que nos impiden valorar a Dios y la obra preciosa que Él quiere hacer en nuestra vida:


1) LA DECEPCIÓN

Marcos 11: 1-10 la entrada triunfal en Jerusalén

1 Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos,
2 y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo.
3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá.
4 Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron.
5 Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?
6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron.
7 Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.
8 También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino.
9 Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
10 ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!

Si pudiéramos visualizar la imagen de Jesús entrando a Jerusalén le veríamos sentado sobre un pollino, un asno joven, de corta edad que aún nadie había montado, símbolo de humildad, de paz. Normalmente cuando un rey entraba en una ciudad lo hacia sobre un caballo, dando a demostrar su fuerza, poder y realeza. Una entrada, la de Jesús un tanto curiosa para algunos y decepcionante para otros.

Jesús era EL ESPERADO, EL REDENTOR, EL LIBERTADOR, EL REY.

Aquel que por fin se ocuparía de su pueblo, afligido por los romanos.

Quien cuidaría de lo despreciado y afligido del mundo.


Israel pensaba que el Mesías restauraría nacionalmente a Israel y gobernaría políticamente las naciones.

...¡¡Pero no cumplió sus expectativas!!

-¿Alguna vez te ha decepcionado el Señor?
-¿Quizás creías que sería de otra manera cuando Cristo estuviera en tu vida?
-Si las promesas de Dios han tardado en cumplirse ¿te has impacientado y has dudado de su cumplimiento o si verdaderamente era Dios quien te habló?
-¿Has dejado que Dios te explique algo que no entiendes?

No debemos olvidar que el propósito de Dios es enseñarnos su voluntad y bendecirnos, aunque no siempre los caminos del Señor nos parezcan justos o buenos.

¿Que pasó con el pueblo de Israel cuando se sintieron decepcionados de lo que ellos esperaban y creían que sería el Mesías?

No habían logrado comprender el propósito expresado por Jesús con respecto a su venida al mundo.

La misma multitud que le aclamó como Rey después le gritaría: ¡¡¡CRUCIFÍCALE!!!, al ver que no era el Mesías que deseaban.
Marcos 15: 13

Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale!

Miremos lo que significa la palabra Mesías

Mesías, viene del hebreo y significa "Ungido". El Ungido de Dios para liberar a su pueblo, el Libertador. El término equivalente en griego es χριστός (khristós, «ungido»), el Redentor enviado por Dios (persona redentora en quien fervientemente se espera).

FERVOR: piedad grande, entusiasmo.

FERVIENTEMENTE: Devoción, unción, exaltación, ardor, fogosidad, excitación.


Esta es a actitud que debe tener un cristiano, la de esperar en Cristo fervientemente.

Reflexionemos en ello, es muy importante.

¿Esperamos con fervor lo que Dios quiere hacer en nuestra vida? o
¿nos hemos cansado o decepcionado como le pasó al pueblo de Israel?

Es posible que en un principio esa fuera nuestra actitud, la de esperar con fervor, pero como los acontecimientos en nuestra vida no han sido como esperábamos nos desalentamos y decepcionamos, echando mano de lo que tenemos más al alcance de nuestra mano: el mundo y su afán, no dejando que Dios se ocupe de nosotros para darnos lo que necesitamos.

Cuando nos sentimos decepcionados por Dios debido a que nuestras expectativas no se cumplen conforme a nuestros propósitos corremos el peligro de echar mano a lo que tenemos a nuestro alcance y que mejor conocemos: el mundo y sus afanes.


    2) DEJARNOS AHOGAR POR EL MUNDO 
     Lucas 8: 11-15

Jesús explica la parábola del sembrador.

11. Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios.
12. Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.
13. Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan.
14. La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.
15. Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.


Resaltamos Lucas 8: 14. Esta clase de espinos y mala hierba puede lenta pero seguramente ahogar la Palabra de Dios en nuestra vida.


El diablo pone a nuestro alcance toda clase de tentaciones para que desechemos las cosas de Dios, siempre con una buena justificación, a él no le faltan argumentos para convencernos, ya lo hizo con Eva y lo sigue haciendo con nosotros, o por lo menos lo intenta cada vez que le damos la oportunidad.

Cada uno de nosotros deberíamos preguntarnos:

¿Que está ocurriendo en mi vida?

¿Me están atrapando cada vez más las cosas temporales de este mundo?
¿o por el contrario la Palabra de Dios y las cosas celestiales son más importantes para mi a medida que pasa el tiempo?

Esta debería ser nuestra reflexión, no sería bueno desaprovechar lo que tenemos.

Y lo que tenemos es a Dios con nosotros!! su Espíritu Santo está siempre presente, aunque no nos demos cuenta.

Estamos en el tiempo de la gracia!!



CONCLUSIÓN

Es mi deseo que la enseñanza que Jesús nos dejó la aprendamos y nos sea útil y de bendición no solo para nosotros sino para el mundo y que su voluntad sea una realidad en nuestra vida.

Lucas 19: 41-44 La gran tristeza del Señor

41. Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,
42. diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.
43. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán,
44. y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.


Mirad como puede sentirse Dios si dejamos escapar esta enseñanza. Jesús lloró por Jerusalén, pero también por su Iglesia cuando no valoramos lo que tenemos, porque como he dicho anteriormente, tenemos a Dios mismo con nosotros y en nosotros. Esto no quita que tengamos tormentas en nuestra vida.

Pero Jesucristo dice: "Paz", en medio de la tormenta y no dejará que nuestro barco se hunda.

Pensaba en todas las tormentas que hasta ahora he tenido en mi vida, pero de todas me ha sacado el Señor y lo que es mejor, con una enseñanza que me ha bendecido mucho y puede bendecir a los demás.


Termino esta reflexión con las palabras que Dios mismo dijo en Juan 16: 25-28 y 33


25. Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre.
26. En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,
27. pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.
28. Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
33. Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

















Dios nos ama tanto que no quiere que pasemos por alto su visitación, su bendición, su enseñanza, su guía y esperanza.

¡Porque sí hay esperanza para el mundo!

Jesús puso su vida por el mundo y nosotros somos sus servidores para este propósito.

QUE DIOS NOS BENDIGA GRANDEMENTE CON TODA CLASE DE BENDICIONES EN CRISTO JESÚS.




3 comentarios:

  1. Nunca olvidemos que para los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Aún en los reveses de la vida hay propósitos de Dios para nosotros. Cada prueba es una oportunidad para confiar en Dios y crecer en fe.

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  2. Para Valorar pienso que debemos Honrar primeramente al Dios Todo Poderoso que nos formo para obediencia a el y el Hombre por naturaleza pecadora se separa de Dios y este es tan misericordioso que nos envía a Jesus a morir por nosotros por lo cual es el verdadero valor que debemos tener, predicando y sirviendole a Dios todo poderoso en en Nombre de Jesus amen.

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