viernes, 4 de abril de 2014

UN EJÉRCITO BIEN ENTRENADO



UN EJÉRCITO
BIEN ENTRENADO


INTRODUCIÓN:

Mientras leía sobre la vida de Julio César y más concretamente sobre la batalla de Farsalia, donde se enfrentaron este  y Pompeyo, el Señor me mostraba algunos principios espirituales importantes que como Iglesia y como cristianos necesitamos aplicar  para tener victoria en la batalla contra Satanás.

Resumiré a grandes rasgos los acontecimientos históricos que ocurrieron antes y durante la batalla para poder entender mejor el mensaje.

Era el año 49 a. D. C., César y Pompeyo formaban parte del primer triunvirato que gobernaba todo el Imperio Romano. Cada uno de los tres que constituían dicho triunvirato controlaba una parte del imperio, a César le tocó la Galia (Francia).

Mientras César se encontraba en la Galia, adelantaron las elecciones en Roma. Nadie que no estuviera en la capital del imperio podía salir elegido, por lo que a César se le destituye de su cargo y se le comunica que tiene dos alternativas:
  1. Dispersar su ejército, ó
  2. Ser declarado enemigo público.

César optó por la segunda alternativa, pues de lo contrario era como poner su vida en manos de sus enemigos.

De inmediato reúne a lo más selecto de su ejército y lo pone al corriente de todo, se dirige entonces a Roma a pelear contra su enemigo Pompeyo, quien  había influenciado para que César fuera destituido del poder.

Al conocer Pompeyo la noticia de que su rival se acercaba a Roma tuvo temor, aún a pesar de que él tenía un ejército mucho más numeroso no se atreve a un enfrentamiento abierto, sino que huye y se refugia en Farsalia (Grecia), llevándose un numeroso séquito.

La estrategia que Pompeyo utiliza contra César fue la de cortar el suministro de trigo que llegaba a Roma desde diferentes puntos del Imperio, concretamente desde España y Egipto, con el único fin de que murieran de hambre y agotamiento, sin embargo César se percibe de esto e impide que ocurra.

Dándose cuenta César de que su enemigo nunca le iba a presentar batalla cara a cara decide embarcar hacia Farsalia, lo hace libre de equipaje y de esclavos, solamente con su ejército. Pasa de una actitud defensiva a otra ofensiva.

Por fin Pompeyo y César están frente a frente, separados tan solo por un río:

El 1º rodeado de numerosos estrategas que lo abruman con sus planes.

El 2º dando órdenes indiscutibles a sus generales que se sujetan a su autoridad. Hombres conocedores de fatigas, fracasos, hambre, sed, preparados para sobrevivir ante cualquier dificultad. En definitiva guerreros curtidos en la adversidad.

El resultado de la batalla fue una victoria fulminante para César y su ejército.

LA IGLESIA: ENEMIGA DE SATANÁS


 CRISTO y su IGLESIA también tienen un enemigo: Satanás y sus huestes celestiales, cuyo propósito es destruir la Iglesia.

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya...” Génesis 3: 15

Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente anda alrededor buscando a quien devorar.” 1ª de Pedro 5: 8

A lo largo de toda la Biblia vemos que Dios hace pactos con el hombre:

  • Génesis 9: 8-9  "Y habló Dios a Noé y a  sus hijos con él, diciendo: He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros,"

  • Génesis 15: 18  "En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates;"

  • Isaías 54: 2-3 "Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas."

  • Hebreos 12: 24-25  "A Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel. Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos."

  • Hebreos 13: 20-21  "Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén."





Satanás, también quiere hacer pacto con el hombre, pero sus pactos son engañosos, llenos de sutileza y llevan a destrucción. Lo intentó incluso con Jesús cuando estaba en el desierto, lo leemos en Mateo 4: 9

“Todo esto te daré si postrado me adorares”

Era una manera sutil de darle a Jesús el poder y la autoridad sobre todos los reinos sin pasar por la crucifixión y la muerte, a cambio le tendría que adorar y servir. Con este pacto lo que verdaderamente pretendía Satanás era destruir a Jesús y todo el plan de salvación del hombre.

A la iglesia también la seduce con pactos engañosos para debilitarla y destruirla. La Palabra de Dios nos advierte sobre ello y dice así:

No harás alianza con ellos (tus enemigos) ni con sus dioses.
En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo.” Éxodo 23: 32-33

Está claro que LA IGLESIA QUE SIRVE A DIOS, NUNCA HARÁ PACTO CON SATANÁS, sino que se declarará enemiga de él, esto implica una guerra continua sin tregua ni cuartel.


DIOS SELECCIONA A SU EJÉRCITO.

Julio César seleccionó a lo mejor de su ejército lo puso al corriente de la situación y lo preparó para ser columna del resto del ejército.

En el pasaje de 1ª de Crónicas 12:1-38 y 19: 8, también vemos a David con un ejército compuesto de guerreros valientes fieles, de corazón perfecto y dispuestos para la batalla.

Dios, hoy día está llamando a hombre y mujeres para preparar un ejército de guerreros que luchen en oración contra Satanás, y que su reino sea establecido en la tierra.

Estos hombres y mujeres han de reunir unas características y cualidades muy especiales, no todos son aptos para pelear en el ejército de Dios, Él escoge uno a uno.

Pero... ¿Cuáles son esas cualidades que distinguen a un buen guerrero espiritual?

Siete son las principales cualidades que distinguen a un guerrero espiritual de un cristiano normal:
  1. OBEDIENCIA.
A Jehová nuestro Dios serviremos y a su voz obedeceremos”. Josué 24: 24
  1. FIDELIDAD.
Hombres y mujeres fieles a la verdad, no murmuradores (la fidelidad es lo contrario de la traición).
  1. DISCIPLINA.
Que saben recibir corrección. (Prov. 9: 8)
  1. SUFRIDOS.
Personas valientes que saben soportar penalidades y sufrimientos por causa del Evangelio. (2ª Timoteo 2: 1- 10)
  1. FIRMES EN LA FE.
Que no abandonan cuando las cosas van mal, sino que siguen adelante, porque saben en quien han creído. (1ª Cor. 15: 58)
  1. PERSEVERANTES EN ORACIÓN.
Hombres y mujeres que buscan su alimento y su fuerza en la Palabra y en la comunión íntima con Dios.
  1. ESFORZADOS.
Que trabajan en la obra de Dios sin escatimar esfuerzo.

Un ejército compuesto de personas con estas características es temido por Satanás por pequeño que este sea, sobre todo cuando se levantan a guerrear con determinación.

Si la Iglesia de Cristo no dispone de personas así, la victoria es muy discutible, pues no nos enfrentamos a un enemigo débil, sino al mismo Diablo, quien no va a perder ocasión de destruirnos.

CONOCE A TU ADVERSARIO

Todo buen soldado ha de conocer a su adversario, es bueno conocer a nuestro enemigo y saber cuales son las estrategias que puede utilizar contra nosotros.

A un buen soldado de Jesucristo Satanás nunca le atacará cara a cara, él no presentará batalla abierta, sabe que está vencido, conoce bien al General que va delante de ese guerrero, es por eso que lo primero que intentará será cortar el alimento espiritual, es decir, tu relación con Dios.

Para ello utilizará todo el arsenal disponible:
  • Te bombardeará con dudas
  • Problemas
  • Temores
  • Ataques sutiles en cuanto a la fidelidad de Dios y de su Palabra
  • Sentimiento de culpa
  • Celos
  • Envidia, etc.
Todo con el propósito de agobiarnos, desilusionarnos, hacer que perdamos de vista el propósito de Dios y hacernos desistir de continuar adelante.

Satanás sabe que nuestra fortaleza viene de Dios, por eso tratará de cortar esa comunión.

... Jehová es la fortaleza de mi vida ¿de quien he de atemorizarme?.” S. 27: 1

Él está como león rugiente alrededor nuestro para devorarnos, si nos dejamos vencer estaremos perdidos.

COMO GANAR A TU ENEMIGO.

Contra todo esto Dios dice en su Palabra:

Someteos, pues a Dios, resistid al diablo y huirá de vosotros.” Santiago 4: 7

Si nos sujetamos a la autoridad de Dios y oponemos resistencia al enemigo, este huirá.

No podemos dejarnos llevar por el miedo, todo ejército sabe que no solo se ha de defender sino que también a de pasar a la ofensiva, y tendrá que presentar batalla a Satanás cara a cara, pero hemos de tener en cuenta que si Dios va delante de sus escuadrones la batalla ciertamente es del Señor, no hay nada que temer, nuestros enemigos serán entregados en nuestras manos. (Leer 1º de Samuel 17: 45 – 47)

CONCLUSIÓN:

La Iglesia es enemiga de Satanás, nunca debe hacer pacto con él.

Dios está preparando un ejército de hombres y mujeres con la determinación de pelear contra Satanás. Estas son las cualidades de un guerrero de Dios:
  • Obedientes
  • Fieles
  • Disciplinados
  • Sufridos
  • Firmes en la Fe
  • Perseverantes en oración
  • Esforzados

Satanás nunca atacará abiertamente a un ejército semejante, intentará por el contrario cortar tu relación con Dios, la fuente de tu alimento espiritual.

Dios nos ordena que para salir victorioso hemos de permanecer sujetos a Él y a su Palabra y oponer resistencia al Diablo. Las batallas al enemigo se ganan en oración y obediencia a Dios.

ORACIÓN:

Que Dios Todopoderoso, nos ayude y nos capacite para ser parte de su ejército y al final, al acabar la buena batalla, seamos hallados fieles.

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