sábado, 8 de marzo de 2014

ENTRA EN EL REPOSO DE DIOS




ENTRA   EN  EL 
 REPOSO DE DIOS


INTRODUCCIÓN

La vida es un peregrinaje a través de largos desiertos en donde las tormentas, el intenso calor y el frío de la noche van sucediéndose de manera continuada, rara vez encontramos algún oasis en el que reposar y tomar fuerzas. Nadie es completamente feliz, los que no tienen medios económicos creen que el dinero es la solución a sus problemas, los enfermos anhelan salud para ser felices, los que tienen salud y dinero envidian al que tiene amor, y el que tiene amor lo menosprecia hasta que lo pierde. Somos imperfectos en un mundo imperfecto, y aún los cristianos no somos inmunes a los reveses con los que nos golpea la vida de vez en cuando, tambaleando los cimientos de nuestra fe.

El ser humano es muy vulnerable. Aunque hemos evolucionado y avanzado mucho, con todo, no somos capaces de controlar las riendas de nuestra propia vida ni los acontecimientos o circunstancias que ocurren en el mundo. No podemos garantizar nuestra propia seguridad en un mundo tan inestable.

Puedes haber creado un imperio y una catástrofe natural o una mala gestión económica tirar por tierra todo tu trabajo, o vivir una vida "feliz" bien acomodada, rodeado de tus seres queridos y una enfermedad grave o accidente, truncar esa felicidad y estabilidad de la que disfrutas.


Ante esta situación ¿Qué podemos hacer? ¿Hay otra alternativa, otro camino que nos lleve a algún lugar de reposo y seguridad? ¿es posible tener paz en medio de una tribulación? Y si es así, ¿Quien puede ayudarnos y cómo?


Dios no nos ha dejado solos. A lo largo de la historia de la humanidad, siempre ha brindado al hombre la oportunidad de escoger entre seguir su propio camino, a pesar de que este le llevaría a la muerte o seguir sus pasos y caminar junto a Él hacia un lugar de reposo donde encontrar paz y seguridad. La decisión es nuestra, pero por experiencia puedo afirmar que es posible alcanzar reposo aún cuando tu vida se desmorona a tu alrededor, siempre hay una fuerza que emerge de tu interior que te eleva como las águilas y te permite reposar por encima de la tormenta.

SIGNIFICADO DE LA PALABRA "REPOSO"

En el libro de Hebreos, capítulo 4: versículos 1, 3 y 5 aparece la palabra griega "katápausis", que significa "reposo" o lugar de reposo". Esta palabra es una traducción del hebreo "menujah", que quiere decir "lugar de descanso", "reposo", que a su vez se deriva de la palabra "núaj": "establecerse" o "permanecer en un lugar, reposar después de haber realizado una actividad o trabajo previo".

1. Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.

3. Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo:
Por tanto, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo.
5. Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.

Por otro lado, el verbo "katapáu", que significa "cesar" o descansar", al igual que la palabra "katápausis" entrañan no solo cesación de trabajo o actividad sino también el estado o condición de inactividad que produce el no hacer nada. La palabra hebrea equivalente a este verbo es "shabath", que se traduce como "reposo". Por lo tanto "katapáu" en griego (Hebreos 4:4) y "shabath" en hebreo (Génesis 2:2) significan igualmente cesar todo trabajo y el estado de inactividad que esto conlleva.


CUANDO DIOS ESTABLECE EL REPOSO POR PRIMERA VEZ

La primera vez que leemos la palabra reposo en la Biblia en en el libro de Génesis 2:2-3

"...Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación."

Aquí vemos que Dios, después de haber realizado la tarea de la creación, cesa en su trabajo y reposa. No es que Dios estuviera cansado, simplemente cesó su actividad y tomo tiempo para reposar y contemplar lo agradable de su obra. Y vio Dios que tomar tiempo para descansar era bueno y santificó ese día.


DIOS PACTA CON EL HOMBRE PARA QUE ENTRE EN SU REPOSO

Hay dos casos muy claros en el Antiguo Testamento en los que Dios pacta con el hombre en su propósito de salvar y dar reposo a su pueblo.

  • El primero fue Noé. Después de la creación, con el transcurrir del tiempo, la maldad de los hombres se multiplicó, corrompiendo toda la tierra y llenándola de violencia, tanto es así que Jehová se arrepintió de haber hecho al hombre y le dolió en su corazón, así que decidió poner fin a todo ser vivo enviando un diluvio de aguas que destruyera toda carne en la que hubiera espíritu de vida. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová  e hizo pacto de salvarle a él, a su familia y a una representación de cada especie según sexo y género.
  • El segundo fue Moisés. Dios escucha el clamor de su pueblo que se encuentra cautivo en Egipto más de cuatrocientos años, y llama a Moisés, para que le saque de la esclavitud y lo lleve a la tierra prometida, confirmando así el pacto que había hecho con anterioridad a Abraham, a Isaac y a Jacob.

En los dos casos vemos como Dios tiene compasión y desea liberar al hombre de su destino, pero desgraciadamente, no siempre la respuesta y la actitud el hombre es la correcta.





NOÉ
MOISÉS
Significado del nombre
"Consuelo, descanso"
"Salvado de las aguas"
Situación social
La maldad había llegado a corromper toda la tierra.
El pueblo hebreo clamaba a Dios para ser librado de la esclavitud de Egipto.
Decisión y propósito de Dios
Destruir con un diluvio a todo ser vivo que hubiera sobre la faz de la tierra salvo a Noé, su familia y una representación de animales de cada especie según su género y sexo.
Escogió a Moisés para sacar a su pueblo de la esclavitud y llevarlo a la Tierra Prometida.
Que vio Dios en ellos
Halló gracia ante los ojos de Dios porque era varón justo, era perfectos en sus generaciones.
Un hombre que aprendió mansedumbre y humildad.
Pacto de Dios con ellos
"Estableceré mi pacto contigo, y entraras en el arca tú, tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo,..." Génesis 6: 18-21

"Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo." Éxodo 31: 13-14
Tarea encomendada
Construir un arca con capacidad para alojar a toda la familia de Noé, los animales y alimentos necesarios para sobrevivir hasta que el diluvio pasara.
Presentarse delante del Faraón y pedir la liberación de su pueblo. Una vez fuera de Egipto, liderarle y guiarle hasta entrar en la Tierra Prometida.
Que representaba la culminación de cada trabajo
El arca representó el reposo de Dios para todos los que estaban dentro, el lugar donde pudieron permanecer a salvo de la destrucción que asoló toda la tierra. Un arca, que por sus características no estaba hecha para navegar sino para flotar, por lo que no era el hombre quien llevaba el timón, sino Dios mismo el encargado de que llegaran a buen puerto.
La Tierra Prometida era el lugar que Dios había escogido para dar reposo a su pueblo, una tierra fértil donde podrían tener paz y seguridad. Él sería su Rey y les gobernaría con justicia y misericordia.
Actitud del hombre
Por la fe NOÉ, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. Hebreos 11: 7
La fe, la obediencia y la perseverancia fueron las cualidades principales que les abrió las puertas al reposo de Dios.

Y después del diluvio Dios habló a Noé y les mandó que saliesen del arca y que fructificasen y se multiplicaran por toda la tierra.

Noé levantó altar a Jehová y le adoró. Esta actitud de agradecimiento agradó a Dios.
Cuando salieron de Egipto camino de Canaán, en el desierto, el pueblo tuvo sed y se quejó, Dios hablo a Moisés y a Aarón para que hablaran a la roca y que esta diera agua para saciar la sed, pero Moisés enfadado habló al pueblo con dureza y en vez de hablar a la roca lo que hizo fue golpearla. Moisés representaba a Dios, su actitud y comportamiento era importantísimo para no dar una imagen equivocada al pueblo de quien era Dios y del amor que les tenía a pesar de sus continuas quejas. Esto le valió que Jehová les desechara a Moisés y a su hermano Aarón para que introdujeran al pueblo en la Tierra Prometida.

La incredulidad de que Jehová pudiera darles la victoria en la conquista de la Tierra Prometida frente a un enemigo muy poderoso les costó cuarenta años de peregrinaje por el desierto hasta que esa generación muriera.

Cuando por fin conquistan Canaán, la rebeldía e incredulidad fue una constante en Israel, no escucharon a Dios ni a sus profetas que les advertían del peligro de su desobediencia.
Consecuencias
Jehová    prometió que nunca más volvería a maldecir la tierra por causa del hombre, ni volvería a destruir todo ser viviente.

Mientras la tierra permanezca no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche. Génesis 8: 22
Su rebeldía e incredulidad les valió que Dios se apartara de ellos, dejando el camino libre a sus enemigos. Fueron perseguidos, esparcidos y llevados cautivos a otros pueblos.




DIOS TIENE UN REPOSO PARA TI EN ESTA VIDA

"Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir; pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza. Por lo cual, como dice el Espíritu Santo:
Si oyereis hoy su voz,
No endurezcáis vuestros corazones,
Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
Donde me tentaron vuestros padres; me probaron,
Y vieron mis obras cuarenta años.
A causa de lo cual me disgusté contra esa generación,
Y dije: Siempre andan vagando en su corazón,
Y no han conocido mis caminos.
Por tanto, juré en mi ira:
No entrarán en mi reposo.
Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo. " Hebreos 3: 5-12


"Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. Pero los que hemos creído entramos en el reposo.
Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios." Hebreos 4: 1-3 y 9



Ahora es Jesús, a través del Espíritu Santo quien nos guía y nos ayuda a entrar en el reposo de Dios, no importa que situación estemos viviendo, Él puede ayudarnos en las dificultades y darnos descanso de los problemas, podemos encontrar en su presencia el oportuno socorro el consuelo en tiempos de aflicción. Estamos en un nuevo pacto:

"Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo." Hebreos 8: 10

Reposo es el descanso y seguridad que Dios da al hombre cuando este decide creerle y obedecerle. Es dejar que nuestra vida sea dirigida por Él.


COMO ENTRAR EN EL REPOSO DE DIOS

Disfrutamos del reposo de Dios a través de:

* La Fe
* Y la Obediencia

Una manera práctica de expresar esta fe es la siguiente:

  1. Reposemos de nuestras obras (Hebreos 4 10). No intentes ganar el favor de Dios mediante tus obras, simplemente cree en la Obra redentora de Cristo, que es suficiente para limpiar tu vida y presentarte aceptable delante del Padre. Creer esto ya nos alivia el peso de muchas cargas pesadas que arrastramos. Este es el primer paso, el llamado nuevo nacimiento.
  2. Mantengamos firmes en esta confianza, de que Dios se compadece de nuestras debilidades, y que podemos acercarnos confiadamente a su trono de misericordia. Cristo no rechaza a nadie que se acerque a Él con un corazón confiado y agradecido.
  3. No nos fiemos de nuestros sentimientos, a veces nos engañan haciéndonos creer que Dios no nos va a escuchar. Abramos nuestro corazón y confiémosle nuestros miedos y tentaciones. Dios mejor que nadie puede comprender por donde pasamos.
  4. Tomemos la Palabra como el alimento que nuestro espíritu necesita, porque es viva y eficaz.

En la medida que nuestra relación con Dios sea algo habitual, la confianza y la seguridad crecerán, el reposo de Dios irá calando en nuestros corazones y el Espíritu Santo suplirá todo lo que nos falte conforme a sus riquezas y a nuestras necesidades.

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